martes, 9 de mayo de 2017

Celia, imprescindible en la Revolución



    Celia, imprescindible en la Revolución
   Aída Quintero Dip
    De Celia Sánchez Manduley, una de las cubanas imprescindibles de la Revolución, nunca podrá hablarse en pasado. Tal es la impronta de una mujer que conjugó su condición de heroína, madre adoptiva de muchos compatriotas y figura inseparable de Fidel.
  Este 9 de mayo en el aniversario 97 de su natalicio a Celia se le sigue recordando con especial cariño, ella sigue siendo una leyenda, pero tan real, tan viva que se multiplica en su pueblo para el que consagró cada minuto de su fértil y apasionada existencia.
   Amante de las bromas, osada, con gran imaginación, sorprendía, sobre todo, por su ternura y vehemente forma de querer a los demás. Tal mezcla de intranquilidad y pasión, de sensibilidad e intrepidez tenían que convertirla en una de las personalidades más seductoras de la historia de Cuba.
    En opinión del investigador Ricardo Vázquez, “Si Celia fue tan virtuosa lo debió en gran  medida a su padre, hombre de vasta cultura, profundamente martiano y que se desarrolló no solo en la medicina sino también en la estomatología, la política, la espeleología, la historia.
   Fue él quien señalizó el lugar exacto donde cayó el prócer Carlos Manuel de Céspedes, guió la expedición que situó el primer busto de José Martí en el Pico Turquino, en 1953. Se carteaba con el científico Núñez Jiménez, era conocido del pintor Carlos Enríquez, seguidor de las ideas del líder ortodoxo Eduardo Chibás…”.
   Capítulo aparte en su vida, merece su vínculo con Santiago de Cuba; desde muy joven se integró al Movimiento 26 de Julio, fue decisiva como luchadora clandestina de la ciudad, cuando se convirtió en Norma y era inseparable de Fran País y Vilma Espín, vital en el envío de combatientes para engrosar las filas rebeldes.
   En esa tierra indómita dejó sus huellas de muchas maneras, pues tuvo  que ver desde el diseño de los uniformes escolares, hasta  con el decorado y concepción de sitios tan importantes como la Comandancia General de la Plata, en plena Sierra Maestra.
   Se dice que el mito de la guerrillera ha empañado a veces un tanto a la mujer humana, de carne y hueso. Y Celia fue mucho más que la valerosa heroína; era la persona en quien confiaban los campesinos para plantearle sus más íntimos y peliagudos problemas, con la certeza de que haría todo por resolverlos.
  Otro aspecto que la distinguía era el apego a la naturaleza. “Adoraba el paisaje de Pilón, esa combinación de mar y lomas, donde vivió desde 1940 a 1956, constituía su lugar predilecto para descansar”, apunta la historiadora de Media Luna, Maritza Acuña.

   Resulta inconcebible pensar que no se enamorara: Sí tuvo novios y varios pretendientes. “Lo que hay que entender y subrayar es que el gran amor de su existencia fue la Revolución. Por ella, lo antepuso todo, se desveló, dio el alma y la vida”, comentó Ricardo Vázquez.
  “Era una mujer de verdad; se daba a querer por todo el mundo. Organizaba su trabajo secreto sin que nadie se diera cuenta, despistaba a cualquiera. Tú la veías salir a pescar y andaba mirando por donde era mejor el desembarco. Recuerdo que cuando vino para lo del Granma el jefe nacional de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, Frank País, ella me dijo: Hoy hay visita, ordeña temprano las vacas, dejas la leche en la mesa y después te vas. Yo ni sospeché‚ de quién se trataba”.
   Al incorporarse a la guerrilla en la Sierra Maestra, su misión consistió en asegurar las comunicaciones, proveer los alimentos, atender las necesidades del campesinado. Nunca se le vio disgustada o cansada: sacaba fuerzas de su gran corazón para atender con infinita paciencia a todo aquel que reclamaba su ayuda.
   La historiadora Maritza Acuña opina que la última gran prueba demostrativa de la excepcionalidad de Celia fue su propio deceso, cuando le faltaban cuatro meses para cumplir 60 años.
   “Sabía que padecía una enfermedad penosa; ya la habían operado de un pulmón y, sin embargo, en vez de cuidarse, se consagró más al trabajo, a ayudar con todas sus energías a Fidel. Y lo más llamativo: ni en esos momentos perdió la sonrisa y su manera alegre de mirar la vida; eso puede comprobarse en la foto tomada el 30 de noviembre de 1979 en Santiago de Cuba, 42 días antes de morir”.
   Por otro lado Julio César Sánchez cree que no siempre el epíteto de La Flor más autóctona de la Revolución se ha interpretado bien: “Celia expresa lo autóctono por su criollez, su cubanía; siendo diputada, del Consejo de Estado, del Comité Central, nunca dejó de comportarse con su gracia y acento campesinos, de gente del pueblo.
  “Ni miró jamás por encima del hombro a alguien.
Y expresa lo autóctono, también, porque era esa cubana bromista, jaranera, pero a la vez responsable, exigente, comprometida, anónima y modesta”.
  Quienes la conocieron todavía sienten un vacío grande por haberla perdido. "Para medir quién fue esta hermana nuestra, baste subrayar que será imposible escribir la historia de Fidel Castro sin reflejar a la vez la vida de Celia Sánchez Manduley...", expresó Armando Hart Dávalos, en la despedida de duelo de esta singular revolucionaria.

viernes, 5 de mayo de 2017

Intensa jornada vivió Rafael Correa en Santiago de Cuba

Aida Quintero Dip
Santiago de Cuba, 4 may (ACN) Una jornada intensa de tributo, solidaridad y amor vivió hoy el presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Delgado, en Santiago de Cuba, adonde arribó este miércoles procedente de su país.
Es un honor llegar a esta tierra siempre hermana, heroica y de inspiración para la Patria grande, gracias por ese ejemplo de dignidad y lucha permanente que nos inspira a todos los latinoamericanos, dijo al arribar al aeropuerto internacional Antonio Maceo, de la Ciudad Héroe.
   El mandatario ecuatoriano fue acompañado todo el tiempo por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
  Precisamente Correa compartió vivencias de primera mano con Valdés Menéndez, asaltante al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, al visitar el lugar de aquellos hechos de mucha significación histórica, que marcaron el reinicio de las luchas por la soberanía nacional.
   Instantes de grandes emociones le aguardaron en el tributo ante el monumento al Héroe Nacional José Martí y el monolito que atesora las cenizas del eterno líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, de esta urbe oriental.
  Gracias Cuba por la inspiración, por el ejemplo y la oportunidad de visitar la historia, Martí y Fidel me mostraron el camino con su pensamiento preclaro, reiteró el Presidente de Ecuador, tras el homenaje a dos de los principales artífices de la libertad de la Patria.
  En otro momento solemne el Jefe de Estado de la nación andina fue declarado Hijo Ilustre de la ciudad de Santiago de Cuba, máximo reconocimiento que otorga la Asamblea Municipal del Poder Popular, en una ceremonia en el antiguo Ayuntamiento, frente al Parque Céspedes, donde la población acudió espontáneamente para saludar al amigo de Cuba.
   Con emocionadas palabras Correa agradeció el gesto, y elogió los valores de la urbe santiaguera, donde se difunden la épica vida de Fidel y Raúl, además de su historia, cultura y sociedad para honrar desde la grandeza de sus hombres y mujeres que la hacen rebelde, heroica y hospitalaria.
  Una apoteósica acogida del pueblo santiaguero tuvo el líder de la Revolución Ciudadana en Ecuador, al visitar el Centro Urbano Abel Santamaría, donde fueron entregados 560 apartamentos construidos con el apoyo de su gobierno.
   En esa comunidad saludó a los vecinos, intercambió con ellos y luego se detuvo en algunas de las viviendas con las que beneficiaron a  afectados por el huracán Sandy, en  octubre de 2012, que provocó cuantiosos daños al fondo habitacional de la urbe santiaguera.
   Estamos muy agradecidos con Correa y su gobierno por tanta solidaridad y, especialmente, por compartir con nosotros no lo que les sobra, sino lo que tienen, comentó Milagros Clavel Martínez, una de las favorecidas con la ayuda ecuatoriana.
   Participaron, además, los miembros del Comité Central del PCC Lázaro Expósito Canto, primer secretario de esa organización política en la provincia de Santiago de Cuba, y Beatriz Johnson Urrutia, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular.
   Al “Abel Santamaría” llegaron también Ana Teresita González Fraga, viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, así como el canciller de Ecuador Guillaume Long, y el embajador de ese país en Cuba, Fabián Solano.  
  Tras su visita al territorio indómito, a Correa le será impuesta en la capital cubana la Orden José Martí, máxima distinción que otorga el Consejo de Estado a personalidades extranjeras, y recibirá el Doctorado Honoris Causa, concedido por la Universidad de La Habana.    

miércoles, 26 de abril de 2017

Singular imagen del Che en Santiago de Cuba



Aída Quintero Dip
   Al visitar la casa de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC),  en la ciudad de Santiago de Cuba, una imagen muy querida de un reconocido combatiente revolucionario nos recibe desde una escultura a tamaño natural, vestido de verde olivo y sin armas.
   Es el inolvidable Comandante Ernesto Che Guevara, el cubano-argentino que se jugó la vida en los campos insurrectos de la Isla caribeña y después, en altruista gesto de internacionalismo, se convirtió en guerrillero en tierras de Bolivia, donde peleó al frente de las tropas y fue asesinado.
  Pero antes de su empeño por conquistar la libertad del continente, este valiente hijo de América Latina resultó un osado y visionario constructor de la Patria nueva, al triunfar la Revolución cubana,  y esa fue la idea que amasó con sus manos para perpetuarla Rodolfo González Reyes, autor de la obra.
  El escultor santiaguero, perteneciente a la Fundación Caguayo, quiso regalarle al pueblo la imagen del Che intelectual, pensador, por eso su posición frente a un tablero de ajedrez que invita al juego de las ciencias, con piezas que identifican herramientas, pozo de petróleo, molino de viento...
  En el logro de la ANEC se apoya el tablero, en evidente alusión a que ese esfuerzo por el progreso y bienestar del país reclama inteligencia y no puede ser improvisado, al contrario demanda el respaldo de expertos de la rama, especialistas bien calificados para influir  en la consolidación del proceso de control económico y en el incremento de la eficiencia.
   El doctor Víctor Luis López, presidente de la asociación en la provincia de Santiago de Cuba, refirió que la escultura nació de un concurso convocado entre profesionales de las artes plásticas y hubo varias propuestas, pero se escogió la de González Reyes, por sus valores artísticos y concepción técnica.
  La figura, precisó López, se hizo en 2012, y fue colocada en el vestíbulo de la casa de los economistas santiagueros en 2014, cuando se rehabilitó el local, en ocasión de la celebración de las festividades nacionales por el Día del Economista y del Contador, el 26 de noviembre de ese último año.
  Precisamente esa fecha se festeja ya que ese día de 1959 fue nombrado el Comandante Ernesto Che Guevara como Presidente del Banco Nacional de Cuba.
  El Che tuvo vínculos con Santiago de Cuba y especialmente se recuerda su gran impresión al estremecerse la ciudad por el fervor revolucionario de sus hijos, liderados por Frank País, cuando el levantamiento armado, el 30 de noviembre de 1956, para apoyar el desembarco del yate Granma, donde él era uno de sus valientes tripulantes.
 Acerca de ese episodio señaló algunos años después al escribir sobre sus vivencias en la lucha de liberación en Cuba “…el día 30 oímos por radio la noticia de los motines de Santiago de Cuba que había provocado nuestro gran Frank País, considerando sincronizados con el arribo de la expedición.”
   Al inaugurar   el combinado industrial 30 de Noviembre, en 1964, en su discurso el Che rememoró la trascendencia de lo ocurrido en la legendaria  urbe en similar fecha del año 1956 y las razones de que el levantamiento y el desembarco no sucedieran simultáneamente como lo habían concebido.
  En aquella ocasión ponderó  la heroica página que escribieron  los combatientes integrados al Movimiento 26 de Julio, acción con la cual se pretendía crear un clima en el país que impidiera a las tropas de Fulgencio Batista marchar rápidamente a pelear contra la columna invasora.
   En ese discurso el Che también enfatizó que la ciudad rebelde se ganó plenamente el reconocimiento de todo el país, y también el Oriente que tradicionalmente había sido baluarte de las luchas patrióticas desde la época de José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez y Carlos Manuel de Céspedes.
   Otro sitio en esta indómita tierra es testigo del manifiesto tributo  de los santiagueros hacia el guerrillero heroico:  es el Bosque de Los Héroes, erigido para perpetuar la memoria del revolucionario argentino-cubano asesinado en octubre de 1967 en Bolivia. 

domingo, 16 de abril de 2017

Girón: el puntapié patriótico que todavía le duele al imperio



Dai Liem Lafá Armenteros
   Comenzaba la década del 60 del siglo XX, Cuba estaba en plena efervescencia de la Revolución triunfante en 1959, las fuerzas populares por fin eran dueñas de su destino, y la oligarquía pro yanqui ya no tenía poder, pero quería recuperarlo con la ayuda del Tío Sam.
    Para lograr su objetivo hicieron de todo: desde suprimir la cuota azucarera y prohibir la entrada de petróleo al país, hasta armar y equipar una fuerza paramilitar de exiliados cubanos sin escrúpulos, con la clara misión de invadir la Isla.
    Como expresa en su artículo La Batalla de Playa Girón,  el Teniente Coronel Jorge Hernández Garaboto, Primer Investigador del Centro de Estudios Militares (CEMI), a partir 17 de marzo de 1960 fueron establecidos 13 campos de entrenamiento en Guatemala, Nicaragua y en bases norteamericanas existentes en Puerto Rico, la zona del canal de Panamá y en territorio continental estadounidense.
   La fuerza mercenaria estaba constituida por unos mil 500 hombres bien armados, provistos de tanques, artillería y una fuerza aérea de más de 40 aviones, que era más poderosa, destructiva y agresiva que la de todos los países de Centroamérica y el Caribe juntos.
   También poseía una flota bélica con barcos artillados, que navegaban sin tropiezo con banderas inocentes cambiantes de color  y de forma, con tanta frecuencia que resultaba imposible identificarlos.
      El territorio seleccionado para la invasión a Cuba estaba constituido por una estrecha franja de playa al sur de la entonces provincia de Las Villas, con escasa población, pocas vías de acceso y con facilidades para aterrizar.
   Resultaba un lugar apropiado para ejecutar el plan de la CIA, que contaba con el visto bueno de la Junta de Jefes de Estado Mayor y la aprobación del presidente norteamericano.
   El objetivo estratégico era aislar una región del territorio cubano, situar allí un gobierno provisional y desarrollar operaciones de desgaste que dieran la imagen de la existencia de una guerra civil, pretexto para la intervención militar de las fuerzas armadas norteamericanas.
    Tres escuadrillas de bombarderos de ataque B-26 partieron el 15 de abril de 1961, desde Nicaragua hacia Cuba, y al amanecer atacaron tres aeropuertos. La acción resultó un fracaso al no lograr destruir en tierra la reducida fuerza aérea cubana; sin embargo, hizo evidente la inminencia de la invasión.
   En el entierro de las víctimas de los bombardeos, el 16 de abril de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro declaró el carácter socialista de la Revolución.
   Según evoca en su artículo el especialista Hernández Garaboto, siguiendo la ruta de los acontecimientos, ese día Fidel también declaró el estado de alerta, comprendiendo que la acción del día 15 era el preludio de la invasión. Así, los hombres que enfrentarían al enemigo horas después, combatirían ya conscientemente por el socialismo.
   En la madrugada del 17 de abril una brigada contrarrevolucionaria entrenada, equipada y transportada por Estados Unidos arribó por la Ciénaga de Zapata, al sur del territorio de  Matanzas. El pueblo se movilizó y el Ejército y las Milicias, dirigidos por Fidel, contraatacaron de inmediato.
   Tras 60 horas de duros combates fueron derrotados los mercenarios, que se rindieron en Girón al atardecer del 19 de abril.
   Más de 150 combatientes revolucionarios murieron y varios civiles fueron asesinados por la aviación invasora.
   El ataque por Playa Girón fue parte de la Operación Pluto de la CIA y representó la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América Latina.
   Tal como evidencia la historia, constituyó un puntapié que todavía duele al imperio, el cual no ha podido sofocar la llama perenne de una Revolución que da luz a un continente y al mundo entero.
   Por eso el historiador Andrés Zaldívar Diéguez, uno de los autores del libro El rostro oculto de la CIA. Antesala de Playa Girón, resalta  la importancia de que conozcamos la historia para que nadie venga con cantos de sirenas a confundirnos sobre el pasado.
    En el texto recuerda: “Después de la derrota en Playa Girón, el gobierno norteamericano no solo continuó su incesante obsesión.  Fue la resistencia del pueblo, dirigido por Fidel Castro, la que neutralizó a la contrarrevolución organizada y armada por Estados Unidos, en solo unos años. Se quebró así el mito de la invencibilidad del imperio norteamericano”.

viernes, 17 de marzo de 2017

La tarde que Chávez le tiro piedras a Fidel

Jorge Legañoa Alonso
La Habana, 17 mar (ACN) El presidente Hugo Chávez y el Comandante en Jefe Fidel Castro tenían fama de hablar en público y también privado por largo rato, incluso bromeaban sobre quién tenía el record de horas al dar un discurso.
   No se sabe muy a las claras cuál de los dos posee el récord de la intervención pública más larga; lo cierto es que a estas alturas ese detalle no es tan importante, porque ambos lograron confraternizar tanto que Chávez incluso dice que le tiró piedras a Fidel para que se callara.
   Comandantes les regala otra de esas incontables anécdotas de ambos amigos.

   Yo le tiré piedras a Fidel
   Por Hugo Chávez Frías
   ¿Tú sabes ese cuento? Yo le tiré piedras a Fidel, duro, ¿verdad?, porque no quería dejar de hablar.
   El sol se ocultaba. El presidente Fernando Henrique de Brasil y yo teníamos que ir a Boa Vista en helicóptero. Y Fidel habla que habla.
   Estaba dando una clase de la soya y de la vaca mecánica, aquella que Brasil le mandó una vez a Cuba, que no sé cuántos litros de soya producía. Bueno, él estaba dando una clase, una señora clase.
   Pero es que el tiempo no daba, y yo empiezo a tirarle piedritas. ¡Paqui!, le pegaba. Hasta que le pegué en un tobillo y le dolió, porque dejó de hablar. Estaba cumpliendo años Fidel ese día, setenta y cinco años. Fue un 13 de agosto.    

miércoles, 15 de marzo de 2017

Historia y juramento vibran en Mangos de Baraguá



Aída Quintero Dip
Servicio Especial de la ACN
  Mangos de Baraguá trasciende y enaltece su gloria y su honra cada día, íntimamente relacionado con un hecho político trascendental en la historia de Cuba, es mucho más que un entrañable pedazo de suelo patrio.
  Constituye la expresión de un símbolo y del arraigado sentimiento patriótico del pueblo que juró no ponerse nunca de rodillas, tras las huellas de Antonio Maceo Grajales, quien supo erguirse y adoptar una posición que salvó moralmente a la Revolución.
  La voz del Titán de Bronce, el insigne hijo de esta tierra que habló el 15 de marzo de 1878 por todos los cubanos dignos, se ha multiplicado de siglo en siglo para mantener la intransigencia revolucionaria enarbolada como bandera aquel día en que nació su viril protesta.
  Al entrevistarse el Mayor General del Ejército Libertador con el general español Arsenio Martínez Campos, máxima autoridad colonial en la Isla, le manifestó su inconformidad con deponer las armas sin alcanzar la independencia y la erradicación de la esclavitud, dos sagrados objetivos  por los que tanto se había luchado.
  Gracias a ese episodio valiente, oportuno y firme se consolidó el pensamiento revolucionario cubano y reafirmó la decisión y el compromiso de volver al campo de batalla para conquistar la libertad con el filo del machete.
 Han pasado 139 años de la Protesta de Baraguá, “lo más glorioso de la historia de Cuba”, como la calificó José Martí, y su herencia tiene plena vigencia como única respuesta posible ante el bochornoso Pacto del Zanjón.
  No queremos paz sin independencia, fue la sabia advertencia de Antonio Maceo que dejó un legado imperecedero para las nuevas generaciones de cómo hay que defenderse para ser verdaderamente dueños de su destino.
  Una lección de utilidad y validez para quienes se someten, socavan su soberanía, vulneran los principios y claudican ante las presiones del imperio.
   Por eso Mangos de Baraguá volvió a ser protagonista en la historia el 19 de febrero del 2000, cuando, en el mismo escenario escogido en el siglo XIX por Maceo y sus huestes mambisas, miles de compatriotas exigieron la devolución al seno de su familia de un niño secuestrado en las entrañas del monstruo.
  Entonces volvió a vibrar el clamor soberano en un lugar convertido en parte decisiva de la Batalla de Ideas, que se hizo juramento para todos los tiempos como arma invencible, contra la que no pueden las armas nucleares,  tecnológicas, militares o científicas.
  Allí los cubanos prometieron defender, bajo cualquier circunstancia, su derecho a la paz, el respeto a la soberanía y a sus intereses más sagrados, y por su cumplimiento han obrado con inteligencia y sin tregua.
  También han sido consecuentes con el juramento de luchar contra las agresiones y amenazas  a la seguridad del país,  y los actos de terrorismo, el bloqueo y la guerra económica, los planes de subversión, el diversionismo ideológico y la desestabilización interna.
 Como  resultado de lo jurado ante la gloria inmortal de Maceo, desde el mismo sitio de donde partió, el 22 de octubre de 1895, la invasión de Oriente a Occidente, se ha profundizado en una sólida conciencia revolucionaria.
  El juramento de Baraguá es mucho más que deber y compromiso con el presente y el futuro, es documento de alta prioridad y vigencia, por su valor estratégico y como texto de perenne consulta, en correspondencia con la coyuntura actual  que viven los cubanos.
  Este 15 de marzo de 2017 hay más razón, más motivaciones y voluntad de luchar cohesionados los veteranos y los pinos nuevos para que Cuba sea un eterno Baraguá.